Lavado a mano y con agua fría: Evita por completo el lavarropas. El agua caliente, los suavizantes y los quitamanchas dañan los tejidos elásticos. Solo necesitas abundante agua fría y un toque de jabón neutro (blanco o de glicerina) para eliminar el cloro o la sal.
¡Sácala del bolso! No la dejes húmeda ni guardada después del día de playa o piscina. Esto evita que se percuda o junte feo olor.
Cuidado con las superficies: El roce con bordes de piscinas, piedras o madera puede romper los filamentos de la tela. Usa siempre una lona o toalla para sentarte o recostarte.
Secado a la sombra y en plano: Escúrrela suavemente (sin retorcer) y déjala secar de forma horizontal a la sombra. El sol directo sobre los restos de cloro o sal puede decolorar y desgastar la lycra.
Atención con el cloro en exceso: Recuerda que esta es una prenda de diseño, no deportiva. Evita las piscinas con exceso de químicos o cloro concentrado para prolongar su vida útil.
Si sigues estos consejos, ¡tu kini te acompañará intacta temporada tras temporada!